MALA ESPALDA
Hastiado de mí, te fui a buscar, al ver tus ojos supe que no
tenía sentido insistir, por eso al darme vuelta para irme, tu mirada quedó incrustada
en mi espalda, haciendo latente el desamor que sentías por mi mientras yo exhibía
el desencanto de saberme perdido sin ti.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario