POR EL DESPERTAR DE LOS RATONES
Cada mañana abrimos nuestras ventanas cerebrales con la vana esperanza de que el mundo se haya corregido durante nuestra ausencia en el sueño. Pero el descanso es una tregua falsa. Mientras nos refugiamos en las inconsciencias del reposo, las oscuridades se expanden y nuestros enemigos, alimentados por nuestras preocupaciones, se vuelven más poderosos.
Al despertar, no encontramos una realidad nueva o distinta, sino una versión más ominosa que la anterior, donde nuestras debilidades son el mapa que ellos usan para avanzar y toparse con las riquezas colectivas. Esta realidad no es fruto del azar, sino de un juego mortal y global.
Bajo el manto de la diplomacia, las agrupaciones políticas y comerciales ocultan maquinaciones que se tejen en la sombra de la manipulación económica. El sistema actúa como el gato que se "hace el pendejo", simulando distracción para que el ratón, impulsado por la necesidad o la falsa confianza, salga de su refugio a buscar lo que no se le ha perdido, cayendo inevitablemente en la trampa de un control que no comprende.
Quienes dirigen el planeta operan con rostros indescifrables, expertos jugadores de cartas que simulan confianza en esquemas productivos que ellos mismos saben quebrados. Su éxito no es creación de valor, sino una ganancia tóxica sustentada en la pérdida masiva de quienes no fueron invitados a la mesa.
Estamos frente a un beneficio contaminado que requiere de la desestabilización total del mundo para florecer. Buscan el lucro en el caos impuesto, ignorando que la realidad, incansable ésta, ya que está constantemente exhibiendo los resultados del colapso.
Vivimos en medio de una inequidad sistémica que pocos quieren analizar conscientemente. El juego está viciado: el beneficio de unos pocos es el veneno de la colectividad. Sin embargo, la realidad no se detiene ante las caras de póker; el resultado es constante y la evidencia es absoluta.
El primer paso para romper el juego es dejar de mirar con incredulidad y empezar a reconocer la arquitectura de la trampa.
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario