NO NOS DIGAMOS NI CREAMOS SORPRENDIDOS
Amparándonos detrás de supuestos muros imbatibles, con los que se sostienen ciudades prodigiosas en un mundo habitado por personajes ampulosos, pero que han sido rellenados con vacías artimañas, parecemos todos despreciables sabandijas a punto de ser destripadas y espichadas, ya que están a punto de colapsar sus cimientos por argumentos, premisas y sistemas sin sentido de futuro alguno, que entonces ninguna persona se diga ni se crea sorprendida, cuando los resultados que se van a obtener por parte de la humanidad son los que estamos ignorando al ver la realidad, o sea un mundo cada vez más cercano a las malditas sociedades entre las cuales nadie quiere estar, porque las hemos convertido en las guaridas apestosas en que unas ratas hambrientas de avaricias y codicias se destrozan y se comen unas a otras.
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario