MENSAJE PARA LOS ARQUITECTOS DE LA INIQUIDAD
Ustedes, que se creen cirujanos del progreso, mientras actúan como asesinos viscerales, operan bajo una premisa falsa: que pueden amputar la vida del planeta sin desangrarse ustedes mismos. Se aferran a sus sistemas como lapas a un cuerpo que ya no tiene pulso, ignorando que el parásito muere cuando el huésped expira. Han confundido la quietud de la Tierra con sumisión. La existencia es sésil, sí, pero en su inmovilidad reside la memoria absoluta de cada agravio. No habrá rincón, ni búnker, ni esfera de privilegio que los proteja de la descomposición visceral que han desatado. La física de las consecuencias no admite sobornos ni acepta prórrogas. Llamamos "progreso" a lo que no es más que una violación sistemática del cuerpo exánime del mundo. Son ustedes los "imberbes cobardes" de su propia existencia, pues destruyen lo que no tienen el valor de comprender. Han creado sistemas donde la responsabilidad se diluye en burocracias, pero el resultado es sólido: un vacío que terminará por succionarlos. Nuestra herramienta es la palabra. Nuestra función es ser los notarios del colapso. No buscamos su permiso, sino su reconocimiento de lo inevitable: cada acción que realizan es el obstáculo destrozado por el que ingresará su propia ruina. La iniquidad no es una estrategia de supervivencia; es una sentencia de suicidio colectivo.
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario