LA DESCOLECTIVIZACIÓN DEL TIEMPO
Aunque el tiempo se regula a sí mismo, la percepción que tenemos los seres humanos, al respecto del ritmo que posee sobre la transformación de la materia que nos compone y dispone a actuar, se ralentiza o acelera dependiendo del tipo de obstáculo que se levante por parte del individuo ubicado entre unos escenarios cada vez más afectados por la concusiones emanadas por parte de los que han sido designados para gobernar, y que para desgracia de todos han terminado comprimidos por sus propias codicias, por cuestiones circunstanciales y consustanciales de los intereses creados, al amaño de personajes empoderados por ejercer sus propias violencias, asuntos que las leyes, y las constituciones surgidas de ellas, hasta ahora no han podido regular ni detener para encontrar lugares comunes para defender y hacer posible comunidades y poblaciones colectivas.
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario