MORIR DE UN SÍNCOPE DE AMOR
Desde las cinco, al
síncope que me produjo lo que siento por ti,
no le pones ni
cinco de atención,
consideras que es
un circo lo que estoy haciendo,
porque, según tú, con el circunloquio, en el que me concentro y me expreso,
realizo un acto irreflexivo de irrespeto contra ti,
tú que has sido el origen de la fuente
desde donde brotan todos los elementos maravillosos que hay en mí.
A las seis, en
pleno paro de amor, la situación se hace mucho más siniestra,
más allá de tus respuestas,
porque ninguna coincide con los ritmos de mi emoción,
haciendo de mi
situación un infarto sin solución,
pues te empeñaste
en hacer morir los sentimientos que le habían dado vida a mi corazón.
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario