miércoles, 8 de noviembre de 2017

RESISTIÉNDONOS A NOSOTROS MISMOS

RESISTIÉNDONOS A NOSOTROS MISMOS

Si hay alguna característica que identifique la personalidad de los seres humanos, creo que la resistencia y la incredulidad deben estar entre las más importantes e influyentes, y entre las sociedades que en el mundo tienen los más altos niveles de estas condiciones humanas debemos estar los colombianos.
Solo es ver la actitud con nuestro actual proceso de paz, para darnos cuenta del alto grado de incredulidad y de resistencia que poseemos hacia la resolución o no de nuestros problemas, ya que aquí no solo llevamos esperando por más de 207 años por un buen gobierno, que hasta el día de hoy sigue sin aparecer ni hacerse realidad, sino porque llevábamos esperando, por más de 50 años, para ver el final de una guerra fratricida que ahora se está enredado con un proceso de cesación de la violencia que no convence a nadie, porque no está incluyendo en él a todos los que son.
Porque igualmente contamos con una parte directriz que en este país son al mismo tiempo una farsa y una quimera, o sea una clase dirigente política y económica que solo saben de engaños y mentiras hacia el resto de una sociedad, que a raíz de ello está acostumbrada a esperar, a ignorar, a justificar, a rezar y por ende a culpabilizar de todos sus males a los demás para así no tener que actuar.
Es ante este panorama que podemos deducir, con los conocimientos adquiridos después de tantas causas perdidas y con los altísimos niveles de certezas ocurridas por doquier, y por tanto sin temor a equivocarnos, que los graves problemas que se le están causando al medio ambiente del país, y al del planeta en general, no están próximos a concluir, muy por el contrario, siguen marcando tendencia a aumentar, pues aún siguen primando en las decisiones trascendentales que los afectan las voces de aquellos que se creen los dueños de los demás.
Sin embargo, también es evidente que estos problemas algún día van terminar, pero será por sustracción de materia como regla universal, porque hasta hoy no hay los más mínimos indicios, ni tampoco ha sido posible, teniendo los motivos suficientes, cambiar de actitud ni dejar de generar los problemas que causamos con el actual estilo de vida, esperando en el fondo que las cosas cambien por generación espontánea, o por el milagro de un Dios.
_________________________________________________________________________

No hay comentarios.:

Publicar un comentario