Los objetos inanimados, sean rocas, subsuelos o gigantescos armatostes artificialmente construidos por manos suicidas, que aparentan insensibilidades fuertes, profundas y permanentes, de súbito adquieren desapacibles emociones, adquiriendo vida por sentimientos asociados a los propios espectadores, con sus presencias girando a su alrededor.
______________
No hay comentarios.:
Publicar un comentario